Más de 300 escolares se sensbilizan con los problemas de las personas con autismo

Los estudiantes bailaron y cantaron durante la mañana, antes de comenzar con los juegos. /I. A.
Los estudiantes bailaron y cantaron durante la mañana, antes de comenzar con los juegos. / I. A.

La Plaza Mayor de ElEjido acogió ayer una jornada de concienciación en el Día Mundial del Autismo que sirvió para reivindicar una sociedad más inclusiva

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Más de 300 escolares de entre 5 y 11 años de los colegios Teresa de Jesús, Loma de Santo Domingo, Tierno Galván, Diego Velázquez y Ramón y Cajal, todos ellos con aula TEA, participaron en la mañana de ayer en una jornada de concienciación y sensibilización con motivo del Día Mundial del Autismo, en la que no faltaron los juegos inclusivos, la música, el baile y una representación teatral a cargo de ‘Alejú’ en la que el personaje de la obra mostraba que su problema puede convertirse en una oportunidad y no en un obstáculo.

Una jornada organizada por el Ayuntamiento de El Ejido, en colaboración con las asociaciones Soy Especial y Qué, Altea y Darata, que dio comienzo alrededor de las diez de la mañana con la lectura de un manifiesto y una posterior suelta de globos azules, color que representa ese día, durante el que se aprovechó para lanzar algunas reivindicaciones.

Así, en la lectura del manifiesto, el alcalde de ElEjido, Francisco Góngora, realizó un llamamiento para que se promueva la investigación, la atención temprana, así como el tratamiento específico en cada caso. «Solicitamos planes educativos concretos para las personas con autismo y medidas de inserción laboral para conseguir una plena sociedad inclusiva», precisó, al tiempo que pidió que se sumen esfuerzos «para conseguir una sociedad inclusiva».

Sobre el campo de la inserción laboral también se pronunciaron las asociaciones participantes. Así, la presidenta de Darata, Charo Medialdea, afirmó que el empleo es necesario porque da independencia y anunció que en uno o dos años su asociación comenzará a promover planes de empleo.

Cabina de sensaciones

Por otra parte, María del Mar Martínez, presidenta de la asociación Soy Especial y Qué, señaló que días como el de ayer son aún necesarios para «concienciar a la sociedad sobre el autismo, que vean los problemas a los que se enfrentan día a día».

Precisamente esta asociación quiso que los asistentes ayer pudieran conocer un poco mejor la hipersensibilidad que las personas con autismo tienen tanto a nivel auditivo como visual y sensitivo con una cabina de las sensaciones.

Así, Martínez explicó que entre los problemas a los que tienen que hacer frente las personas con autismo está el desconocimiento de la sociedad y que son muchos los retos que les quedan por delante a asociaciones como la suya. «Hace poco estuve hablando con la empresa Carrefour a ver si es posible que habiliten una caja para que ellos no tengan que hacer cola, Lidl está haciendo la hora silenciosa en otros países, pero aún es necesario concienciar a las empresas locales para que pongan pictogramas en todos los sitios o para que pongan acceso fácil para ellos en zonas de ocio infantil, por ejemplo».

Normalización

Por su parte, Mari Carmen Almagro, presidenta de Altea, recordó que cada vez son más personas las que padecen autismo. «Hemos pasado de un ratio hace 30 años cuando de cada 12.000 niños que nacían había uno con autismo a uno por cada 67 niños que nacen», señaló Almagro. Un ejemplo claro es que esta asociación en tan solo un año de creación ha pasado de contar con 16 familias a estar formada por 140 familias, muchas de ellas con dos hijos con autismo.

«Por eso es necesario dar visibilidad al problema que tenemos en la sociedad y normalizarlo», apuntó Almagro, quien hizo hincapié en que las personas con autismo «aún no tiene oportunidades laborales y eso hay que cambiarlo».

Asimismo y en cuanto a las dificultades que se encuentran en su día a día estas personas, la presidenta de Altea puso como ejemplo que «un centro comercial es una aventura, un cine no lo soportan por la sensibilidad al ruido o para trabajar en el colegio necesitan una monitora y una profesora».

Charo Medialdea, presidenta de Darata, destacó, sin embargo, que las dificultades que perciben desde su asociación «cada vez son menos sobretodo porque hacemos muchos planes de sensibilización en los centros educativos de Infantil y Primaria. Llegamos a una población de casi 30.000 chavales que son en un futuro los adolescentes y adultos que van acompañar a nuestros hijos, por lo que cada año logramos un poquito más».

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