Echa a andar la construcción de Frutilados y la empresa estará en marcha el próximo año

Miembros del Consejo Rector de Frutilados, del Ayuntamiento y Cajamar durante la visita a las obras. /I. A.
Miembros del Consejo Rector de Frutilados, del Ayuntamiento y Cajamar durante la visita a las obras. / I. A.

El alcalde de ElEjido, el concejal de Agricultural y los miembros del Consejo Rector de la empresa, comprobaron ayer el inicio de las obras

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Ya están en marcha las obras de construcción de la nueva planta de transformación de Frutilados del Poniente. Unas obras que el alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, apuntó que estarán finalizadas para la primavera y por tanto la planta entraría en funcionamiento el próximo año. Esta planta de transformación tratará de dar solución al problema de los restos vegetales y a la falta de capacidad de compostaje que sufre el sector y que como indicó Góngora, «las plantas de compostaje son vitales, pero faltaban plantas y estaban saturadas las dos del municipio».

De esta manera, se aprovecharán los frutos que no van a la cadena de alimentación, pero frutos que son aptos para el consumo y que tras pasar por un proceso de transformación se convertirán en alimento para ganado, ensilado en bolas plastificadas, con una conservación que puede alcanzar el año sin deteriorarse.

En esta fábrica se van a utilizar «sistemas avanzados, al incorporar y aplicar procesos punteros de I+D+i», como señaló Góngora, quien apuntó que «está previsto el tratamiento de unas 38.000 toneladas de excedentes, que van a dar sustento a unas 13.000 cabezas de ganado y con posibilidad de alcanzar las 50.000 toneladas».

La ingeniero del proyecto, Marta Sánchez, explicó que «es una fábrica muy sencilla, diseñada de forma modular para que pueda ir creciendo en función de la demanda. La construcción cuenta con una nave con oficinas, zona de acopio de paja, zona de ensilado y con una salida a granel para los ganaderos locales».

En esta línea, será la primera planta de transformación de subproductos hortofrutícolas procedentes de las centrales de manipulado en alimento para ganado.

La fábrica de Frutilados se está construyendo sobre un terrero de 39.000 metros cuadrados, ubicado en el Paraje de La Molina de Las Norias de Daza. La cesión del terreno municipal se hizo por un canon simbólico y obligado legalmente de 3.600 euros anuales y un periodo de 75 años.

Por otra parte, Góngora aprovechó para recordar otro proyecto que hay previsto como es el de valorización energética de los restos vegetales de ENCE. «Ya están tramitando el proyecto desde un punto de vista medioambiental y va a suponer también, junto con Frutilados, un impulso definitivo», si bien hizo hincapié en que aún queda pendiente de resolver el problema de los plásticos, principalmente los de solarización. La valorización energética de ENCE con aproximadamente unos 650.000 toneladas de restos vegetales, generaría energía para una población aproximada de unos 250.000 habitantes.

Antonio Escobar, en representación de todas las empresas, destacó que esta «iniciativa se enmarca en la estrategia andaluza de bioeconomía, basada en una nueva forma de producir y consumir, dando respuesta a los retos medioambientales y sociales, generando desarrollo económico y empleo», al tiempo que añadió que el objetivo es «que nuestra economía tenga un crecimiento sostenible, abordando de manera trasversal, multidisciplinar y multisectorial la explotación de los recursos disponibles».

 

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