Condenados en El Ejido por integrar una red internacional de tráfico de hachís entre Bélgica, España y Holanda

Los procesados reconocieron en el acto de juicio los hechos y aceptaron la condena que interesó el Ministerio Fiscal

EUROPA PRESSALMERÍA

La Audiencia Nacional ha condenado a penas de dos años y seis meses de cárcel a dos vecinos de El Ejido (Almería) que formaban parte de un grupo criminal internacional con base principalmente en Bélgica y se dedicaban a labores de intermediación y transporte de grandes cantidades de hachís.

Los procesados reconocieron en el acto de juicio los hechos y aceptaron la condena que interesó el Ministerio Fiscal como autores de sendos delitos contra la salud pública y pertenencia a organización criminal con las circunstancias atenuantes de confesión tardía y dilaciones indebidas.

La sentencia, consultada por Europa Press, recoge que uno de los acusados, de nacionalidad griega pero con residencia permanente en El Ejido, era el encargado de intermediar entre la parte de la banda radicada en Bélgica y, en concreto, entre su líder y los posibles «colaboradores» en España encargados del transporte.

Así, proporcionaba a quienes debía conducir los camiones y realizaba labores de vigilancia al volante de un vehículo lanzadera.

El segundo procesado era el propietario de una empresa de transportes que usaba sus vehículos para el traslado de la droga y ponía a los conductores en contacto con la red.

El grupo criminal fue descubierto tras la detención en Francia, en 2012, de un trailer que acudía a Bruselas supuestamente vacío de carga legal para recogerla y transportarla a España «si bien lo cierto era que llevaba en la camina y en el remolque 492 kilos de hachís con un valor de 2,2 millones de euros.

El conductor relató que había realizado, por lo menos, otro cuatro viajes y que había cobrado por cada uno de ellos 40.000 euros. El hachís se cargaba en una estación de servicio en Málaga y emprendía ruta a Bélgica, donde en uno de los aparcamientos de la autopista que bordea Bruselas se producía la entrega.

Uno de los procesados circulaba en su turismo «abriéndole camino» mientras que el jefe de la banda «mantenía contactos telefónicos tanto con él como con el conductor del camión». La droga luego se distribuía a Bélgica y a Holanda y los camiones regresaban a España «cargados de ropa usada».

En febrero de 2013, la Guardia Civil interceptó un camión con 153 kilos de hachís y un valor de 235.000 euros en tres cajones exteriores y, posteriormente, en noviembre, en una actuación conjunta con las autoridades belgas, fueron detenidos en las inmediaciones de su domicilio.

Al margen de las penas privativas de libertad, los acusados deberán abonar sendas multas de 2,5 millones de euros, valor en el mercado ilícito de la droga decomisada, un total de 644,67 euros.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos