Color, magia y mucho arte en la calle

Color, magia y mucho arte en la calle
INMACULADA ACIÉN

Cientos de personas llenaron la Plaza Mayor y desfilaron por el hall del Ayuntamiento para quedarse helados con Alfred Cobami La espectacularidad de la inauguración del 41 Festival de Teatro de El Ejido es preludio de lo que espera

INMACULADA ACIÉNEL EJIDO

La Plaza Mayor se convirtió en epicentro del mejor arte en la tarde noche de ayer con la inauguración del 41 Festival de Teatro de El Ejido. Una cita que volvió a hacer gala de toda la espectacularidad con una puesta en escena con más de 100 artistas, entre actores, bailarines, músicos y acróbatas, donde destacó también la participación de artistas locales. Colectivos del municipio relacionados con el mundo de la cultura y que enriquecieron el gran show del que se disfrutó durante parte de la tarde y hasta bien entrada la noche.

Enterrado en hielo

Una inauguración en la que se pusieron en escena piezas musicales, bailes, actuaciones que desafiaron a las leyes de la física y que incluso contaron con una puesta en escena en la que se llevó al cuerpo humano al límite de sus posibilidades.

Y es que la tarde comenzó con el inicio de un reto que dejó helado a cuantos se acercaron. Pasadas las seis de la tarde, el rey del escapismo, Alfred Cobami arrancó un reto espectacular como fue el intentar batir su propio récord de aguantar enterrado en hielo casi cinco horas y media.

Así, Cobami se introdujo envuelto en film transparente, con el que intentar evitar las quemaduras de la exposición directa al hielo, en el interior de un sarcófago de dos metros de largo y uno de ancho sobre placas de hielo, mientras que los pequeños huecos que quedaron se rellenarán con hielo laminado y escarcha, que también se colocó por encima de él.

Un espacio donde la temperatura fue de entre diez y catorce grados bajo cero y donde el único hueco que quedó al aire fue el de la cara, con el objetivo de que el calor que se generaba dentro del sarcófago, desprendido por el propio cuerpo, pudiera salir. En total fueron alrededor de 2.000 kilos de hielo lo que cubrió a Cobami.

La seguridad, sin embargo fue algo muy cuidado y por ello Cobami estuvo acompañado de un equipo médico que controló en todo momento sus constantes vitales y su estado para evitar cualquier riesgo, además de contar con una ambulancia.

Durante toda la tarde fueron cientos de personas las que pasaron a comprobar el estado del escapista y cómo los minutos se iban sucediendo. Lo peor fue quizás la primera media hora, donde el artista llegó a temblar de manera convulsiva, provocado por la temperatura que iba abandonando su cuerpo, para aclimatarse al frío exterior.

La concentración se convirtió en un elemento fundamental, pero el artista no dudó en saludar a algunos de los visitantes y hacerse selfies con ellos, eso sí, sin mover los músculos de su cuerpo.

Por otra parte, mientras el hall del Ayuntamiento se mantenía en tensión por el reto por delante que tenía Cobami, en la Plaza Mayor la música no dejó de sonar en ningún momento.

A las siete y media de la tarde, la charanga La Voz, que previamente iba calentando el ambiente con la interpretación de piezas musicales y adaptaciones de temas de moda, dio paso a la actuación del Capitán Maravilla Productions, que cerca de las ocho de la tarde inició su espectáculo.

Esta compañía formada por el artista malagueño David Morales hizo que el público se adentrara en el mundo de la magia, el escapismo y las proezas varias.

El inicio del espectáculo atrapó a los pequeños que lo pasaron en grande con la divertida actuación de Morales, que ofreció malabares, juegos, coreografías e hizo participar a todos los asistentes.

El piano brilló

La noche ya continuó con la actuación de Bot Proyect, que alrededor de las nueve de la noche se propuso desafiar las leyes de la física.

El dúo de artistas Lucas y Ángel brilló por sus acrobacias, equilibrios, saltos y desafíos a la gravedad. Ambos llevaron a cabo la ejecución de una pieza única en la que también intercalaron situaciones cómicas, repletas de ingenio, creando un 'Collage' que es precisamente el que da nombre a su espectáculo.

La noche continuó avanzando y con ella las sorpresas en la inauguración de este 41 Festival de Teatro.

A las diez menos diez arrancó el concierto de piano a cargo del joven talento algecireño Diego Valdivia que, en esta ocasión, interpretó sus temas más conocidos como es 'Llanto al piano', 'La Bahía' y 'Otro Amanecer'. No obstante, también hubo tiempo para escuchar varios clásicos de la música, en un piano iluminado que llamó poderosamente la atención y generó un momento excepcional en la Plaza Mayor, creando un ambiente mágico y único.

El artista, que ha grabado varios videoclips, destaca por un estilo en el que fusiona lo clásico, el new age y el flamenco; todo ello, aderezado con un toque muy personal que lo hacen diferente.

Pero lo especial de esta actuación no quedó ahí, ya que Valdivia estuvo acompañado en su actuación por un total de 80 bailarinas procedentes de varias academias de baile del municipio.

Tras más de cinco horas de espectáculos, el 'broche de oro' de la velada corrió a cargo de la performance Nazaret Ruiz, que llegó avalada por ese primer premio conseguido en el Festival de Arte Urbano de Trespaderne Burgos.

Ruiz se metió al público en el bolsillo con un magnífico show en el que el fuego y el circo fueron de la mano al intercalar números aéreos, de danza, acrobacias, malabares y circo, que arrancó los aplausos de los asistentes en numerosas ocasiones.

A través de esta representación, Nazaret Ruiz pretendió ofrecer una visión diferente y más contemporánea de las artes escénicas tradicionales, explotando la capacidad un mundo de sensaciones y experiencias.

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