El Auditorio de El Ejido se sume en el duelo

Un momento de la función en la que su nieta Mayte se acerca a darle un beso a Lucrecia, ante el miedo de si se lo dará o la atravesará como a los fantasma. /I. A.
Un momento de la función en la que su nieta Mayte se acerca a darle un beso a Lucrecia, ante el miedo de si se lo dará o la atravesará como a los fantasma. / I. A.

El Funeral de la actriz más importante del cine, el teatro y la televisión como es Lucrecia Conti, convirtió a los espectadores en testigos de algo sobrenatural

INMACULADA ACIÉN El Ejido

Concha Velasco volvió a ser protagonista del Festival de Teatro una edición más, después de su paso por él en la pasada edición.

En esta ocasión llegó para presentar El Funeral, una obra del género negro escrita y dirigida por su hijo Manuel M. Velasco y escrito para la propia actriz que permitió a los espectadores disfrutar de una obra amena, con momentos divertidos, que rayó lo surrealista y en el que se hicieron varios guiños al municipio.

En este sentido, el Teatro Auditorio de El Ejido se convirtió el domingo en la capilla ardiente de Lucrecia Conti, la actriz más importante del cine, el teatro y la televisión.

De hecho, cuando los primeros espectadores llegaron se encontraron formando parte del espectáculo, ya que pudieron subir al escenario antes del inicio de la obra para mostrar su pésame a las nietas de la actriz y pasar ante el féretro para firmar en el libro de honor.

Sin embargo, nada más comenzar la función el funeral se convierte en un espectáculo sobrenatural, ya que el supuesto fantasma de Lucrecia Conti entra en escena caminando y asegurando que ha vuelto del más allá porque tiene asuntos profesionales y familiares que resolver junto a sus nietas y su representante, Alberto Luján, interpretado por Antonio Resines.

La noticia de la aparición del fantasma de Lucrecia Conti corre como la pólvora, fuera del teatro a miles de personas que quieren entrar, las cámaras y los medios de comunicación entre ellos, pero Lucrecia hace que el teatro se cierre a cal y canto para que nadie pueda salir ni entrar. Solo ella es capaz de atravesar las paredes, lo que hace en varias ocasiones, de desatar la ira haciendo que las luces se enciendan y apague, que el escenario tiemble y los objetos se muevan.

Durante el espectáculo se producen situaciones de lo más pintorescas y extravagantes como la aparición de Alberto Luján provisto de una cinta métrica para tomarle las medidas al cuerpo sin vida de Lucrecia en el ataúd con las que poder dar forma a su recreación para el Museo de Cera, algo a lo que se negó la actriz en vida, o de un kit médico para extraerle sangre y saber si su supuesto sobrino Miguel lo es o no en realidad.

El espectáculo cuenta incluso con la colaboración especial de Andreu Buenafuente, que es el encargado de hacerle la primera entrevista a Lucrecia tras su vuelta a la vida para su programa , hecho que se lleva a cabo a través de una conexión en vídeo.

Son muchos los comentarios que sacaron las risas de los asistentes por parte de una Concha Velasco, o mejor dicho Lucrecia que estuvo pendiente en todo momento de que el público estuviera bien y atendido, obsequiándolos incluso con unas medias lunas, que Clara Alvarado y Cristina Abad, las nietas de Lucrecia en la ficción, repartieron entre el público, junto a Emmanuel Medina, en el papel de Miguel.

Un enredo divertido que llega al final desvelando que todo ha sido una estratagema ideada por Lucrecia que ha simulado su propia muerte para darle una lección a la familia y su representante y porque quién no se ha preguntado alguna vez cómo será su funeral y qué dirán de él.

La gran Concha Velasco

Su elegancia y su naturalidad inundan el escenario allá donde va, pero además el domingo en El Ejido se metió al público en el bolsillo saliéndose del guión, bajando del escenario, saludando a los asistentes y recorriendo las escaleras y los pasillos hasta encontrar esa butaca de honor con la que la homenajeó el Ayuntamiento de El Ejido el año pasado, su butaca como ella dijo. «Lo peor que le puede pasar a una actriz es que se muera en El Ejido con lo bien que se come aquí y encima tengo mi butaca aquí», dijo Concha Velasco durante la interpretación antes de dirigirse a ese lugar del Teatro.

En esta misma línea, cuando la función acabó, Concha Velasco tomó la palabra para interactuar con el público, alabó la calidad de su Festival de Teatro del que dijo que no solo se conoce a nivel nacional sino también internacional y mostró su deseo de volver nuevamente al municipio.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos