CD El Ejido

El Ejido se deja empatar en casa

El celeste Tomás profundiza por banda en la fase de más acoso ejidense hacia el marco vinícola. /CD EL EJIDO
El celeste Tomás profundiza por banda en la fase de más acoso ejidense hacia el marco vinícola. / CD EL EJIDO

Los celestes no saben gestionar un 2-0 y ven al Jumilla igualar en diez minutos

JAVIELÓN GÁLVEZEL EJIDO

La concentración es vital en el fútbol y el CD El Ejido la perdió en el peor momento. Los celestes lograron ponerse con dos goles de ventaja, pese a que llegaron a fallar un penalti, y tenían todo a su favor para volver a la senda de la victoria. Sin embargo, no supieron controlar los intentos de empatar del Jumilla hasta el punto de que los asistentes a Santo Domingo vieron como el marcador final se fue hasta un 2-2.

Los primeros minutos fueron de tanteo. El FC Jumilla llegó al poniente almeriense con la intención de demostrar su buen desarrollo de la primera vueltas, mientras que los locales trataban de volver a la senda de los buenos resultados, que se vio cortada por su derrota en el campo del UCAM Murcia.

Juego plano

El juego estuvo plano durante los instantes iniciales. Los celestes intentaban llevar el dominio de la pelota, pero el conjunto murciano supo comenzar ordenado y no permitía que la verticalidad celeste saliera a la luz.

Poco a poco, el CD El Ejido fue ganando terreno hasta que logró encontrar la acción que le adelantó en el marcador. Corría el minuto 27 cuando la presión de los de Alberto González en la salida de pelota del rival surtió efecto con un robo de Samu Corral, que se encargaba de hacer el 1-0.

Eran los mejores minutos de lo que se llevaba de encuentro y estaban siendo protagonizados por el cuadro celeste. En ese momento, el técnico ejidense se vio en la obligación de hacer el primer cambio porque Molo sintió molestias. Eso sí, no impediría que fuera en aumento la superioridad local.

El hecho de que el marcador se moviera llevó consigo que el Jumilla abriera huecos en su afán por igualar el resultado. Los acontecimientos habían provocado que los jugadores visitantes tuvieran que estirarse, pero, en lugar de aumentar sus ocasiones de peligro, facilitaron la llegada de los celestes, que comenzaron a crear más acciones de peligro.

Así pues, al filo del descanso, el CD El Ejido tuvo la oportunidad de ampliar la distancia con un penalti a favor. Antonio Pino, que estaba cuajando buenos minutos, centró desde el costado derecho y el balón impactó en la mano de un defensor. Samu Corral cogió la pelota dispuesto a hacer el segundo tanto, aunque no lo logró porque John Robert fue el vencedor de la pena máxima.

Manteniendo el guión

Ya en la segunda mitad, los celestes querían seguir dispuestos a reinar en el Estadio Municipal de Santo Domingo. De hecho, nada más comenzar el segundo periodo, Pino remató a la salida de un córner por encima del larguero.

Era cuestión de tiempo que llegara el segundo gol y así fue. El guión del final del primer acto seguía desarrollándose, lo que motivó que hubiera gran presencia de los del poniente almeriense en el área contraria. En uno de esos acercamientos, Gabri se anticipó a un zaguero, que llegó tarde en su empeño por despejar, y el árbitro del encuentro volvió a señalar penalti a favor del equipo celeste. Mientras los jugadores visitantes protestaban la decisión del colegiado, Tomás cogió la responsabilidad de dirigirse al punto de los once metros. La tensión era evidente, pues el cancerbero ya había detenido una pena máxima con anterioridad. Sin embargo, el lanzador golpeó con maestría y colocó el 2-0.

Ofensiva visitante

Lejos de acomplejarse por la llegada del segundo gol, el Jumilla se lanzó en busca de la portería de Dani Hernández, que tomó la alternativa por la expulsión en la jornada anterior de Aulestia.

Solo habían pasado dos minutos desde la llegada del 2-0 cuando Carlos Álvarez recibió un envío de Donovan para, tras un gran remate de cabeza, acortar la diferencia que había en el luminoso (2-1).

Contra todo pronóstico, el CD El Ejido, al que se le había puesto todo de cara, no estaba sabiendo gestionar su ventaja. Más bien todo lo contrario, ya que las llegadas del Jumilla iban en aumento y, en el minuto 62, Dani Hernández tuvo que realizar una parada espectacular, que después dio en el palo, ante un intento de Donovan.

Los asistentes a Santo Domingo estaban sufriendo al ver como su equipo estaba diciendo adiós a su gran arranque del duelo. Desde la grada reclamaban más a los de Alberto González, que concedían cada vez más facilidades a un conjunto murciano crecido por su capacidad de reacción. En este sentido, Donovan ganó una pugna en carrera con Sergio Sánchez y puso su nombre al tanto del 2-2.

Los celestes no se podían creer que se le escapara el partido. La ventaja era suficiente, pero no supieron gestionar la concentración en los minutos clave. En la recta final hubo alternativas para ambos aunque sin que los porteros fueran incomodados, por lo que el pitido final confirmó el reparto de puntos.

 

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